En cada rincón de la ciudad, los hinchas de Gimnasia todavía debaten e intercambian opiniones sobre el triunfazo conseguido el pasado fin de semana en el estadio del Bosque ante uno de los punteros del torneo.
Entre el fervor de haber conseguido tres puntos vitales, que le permitieron al equipo de Troglio encaramarse definitivamente en la lucha por los puestos de ascenso, aparecieron las primeras voces que pregonan que el Lobo debe jugar todos sus partidos que lleve a cabo en condición de local en su tierra natal de 60 y 118.
La llegada del poderoso River en la 7ma fecha abrió el debate e instaló la polémica de aquellos que tienden a priorizar el aspecto económico, ya que el estadio de 25 y 32 permite obtener una mayor recaudación, y los otros que defienden a ultranza la localía en el Juan Carmelo Zerillo, porque allí la presión de la gente se hace sentir y es un factor que en situaciones adversas estimula anímicamente a los jugadores e inclina la balanza a favor. Esto, sin dudas, es un plus extra para tener en cuenta.
Ningún escenario asegura el triunfo, pero el hincha común siente el Bosque como su casa. Por ende, no quiere irse. La última vez que Gimnasia jugó en el Unico fue precisamente ante el elenco millonario, cuando ambos estaban en Primera división y aquel equipo de Cappa, que necesitaba la victoria, resignó puntos y terminó igualando 0-0.
Por delante, el Lobo tiene a Patronato, Chacarita y Desamparados. El pueblo tripero, cada vez que tiene la posibilidad, a viva voz defiende su estadio, y dio su veredicto de dónde quiere y debe jugar. El Bosque es su lugar, son sus raíces, ellos lo saben y lo entienden. Será el momento que la CD también.
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